Los efectos del ALCOHOL en tu organismo

Originalmente escrito por seppuku.
Welcome back a un nuevo volumen de Biología Forocochera.

Voy a intentar ser vuestro guía por un viaje en el interior de vuestro cuerpo, acompañando a las moléculas de etanol (alcohol etílico) y sus derivadas desde que empezamos a tomarnos una copa hasta que es totalmente eliminado de nuestro cuerpo. Todo esto con a un nivel para dummies y paints demigrantes .

Para empezar, en Química se dice que los alcoholes son sustancias que tienen al menos un grupo hidroxilo , esto es, que tienen en alguna parte la combinación oxígeno-hidrógeno enlazada a un carbono ( C-OH ). Esto es importante porque como esta parte es muy parecida al agua (digámoslo así, el agua sería H-OH) puede formar los famosos puentes de hidrógeno , con lo cual tendría el potencial de disolverse en agua .

El caso concreto del alcohol que bebemos (etanol) es éste: CH3-CH2 -OH . Es un alcohol porque vemos el -OH en el extremo y además es pequeña. La parte azul, nuestro grupo alcohol , hace que pueda ser soluble en agua; pero la parte roja no puede formar puentes de hidrógeno (necesitaría la presencia de átomos concretos como el oxígeno, nitrógeno o flúor), así que esta parte en sí no es soluble en agua (es apolar , será soluble en otras moléculas que compartan esa misma estructura, como las grasas, disolventes orgánicos, etc.). Entonces, ¿es polar o es apolar? ¿en qué quedamos? ¡Es las dos a la vez! Su parte apolar le permite atravesar las membranas celulares (que están hechas de lípidos mayoritariamente, moléculas apolares) como Pedro por su casa; y además, es lo suficientemente pequeña como para que su carácter polar (por el -OH) predomine en la molécula, por lo que se puede disolver sin problemas en los medios acuosos (prácticamente todo nuestro interior es acuoso). Es sin duda un buen arma… Ilustro cómo una molécula de etanol (rojo-azul) es polar por su grupo alcohol (azul) y se disuelve en el agua (azul oscuro):

Como último apunte químico, decir que esta posibilidad de unirse con el agua hace que, a mayores cantidades de alcohol mayor sustitución va a haber de moléculas de agua. Esto provoca deshidratación de los tejidos y es parte de la explicación de que a la mañana siguiente estéis pidiendo agua como perras.

Va, bebámonos un copazo ya.

El alcohol no tiene un sitio único de absorción por el cuerpo porque ya sabemos que puede pesar las membranas de nuestras mucosas fácilmente. El lugar predominante es el estómago e intestinos , pero más que nada porque todo lo que ingerimos se queda ahí un tiempecito.

Algo curioso es que dependiendo de la concentración de alcohol de lo que tomemos, la velocidad de absorción por nuestro cuerpo es distinta. Empieza siendo lineal (a más proporción de etanol más velocidad de absorción) hasta llegar al 25% en alcohol, más o menos. Cuando tomamos algo más fuerte, la irritación que el etanol produce en la mucosa gástrica provoca un espasmo pilórico (el lugar de salida del estómago se cierra), por lo que se quedará más tiempo en el estómago, que absorbe mucho más lentamente el alcohol que el intestino. Así que en teoría puedes absorber más alcohol bebiendo bebidas con poca graduación que metiéndote más cantidad de alguna bebida de esas de 90 grados.

El etanol al pasar por la membrana afecta a los componentes de éstas (receptores, la membrana en sí, colesterol…) porque se pone a crear enlaces con las zonas que exponen grupos -OH por ejemplo y esto hace que la fluidez de la membrana también pueda cambiar. Lo mismo en un principio no es muy relevante, pero imaginad si afecta a la fluidez de las membranas que están presentes en los nervios… Aquí las propiedades físicas sí que son importantes para un buen impulso nervioso.

La cosa es que nuestra moléculita pasa por las células y obviamente puede llegar al interior de un vaso sanguíneo (hiperabundantes alrededor del tracto digestivo), por lo que se verá arrastrada en la sangre y se dispersará por absolutamente todo el cuerpo. Además puede atravesar la barrera hematoencefálica, la hematotesticular, placenta… (hasta saldría por la leche materna). En cada tejido hay receptores y otras moléculas que son diferentes y concretas de ese lugar, y como el etanol va por ahí interactuando con lo que pilla, en teoría tendremos multitud de sitios donde haya alguna anormalidad. Ejemplos demostrados:

  • Receptores de glutamato tipo NMDA del sistema nervioso: el glutamato es uno de los más importantes moduladores del impulso nervioso ( neurotransmisor ), y cuando llega a estos receptores lo que hace normalmente es contribuir al proceso de aprendizaje , sobre todo la memoria porque es muy abundante en el hipocampo (lugar del cerebro dedicada a la memoria de corto plazo). Con el alcohol interfiriendo aquí tendremos más problemas de memoria que en condiciones normales. Estos receptores también están en el núcleo accumbens del cerebro, lugar donde se controlan los mecanismos de risa, placer, adicción y recompensa . Estas condiciones se ven afectadas cuando el etanol llega a este sitio (nos hacen gracia más tonterías, nos sentimos bien, más sociables, nos creemos totalmente reconfortados con cosas como tener una conversación con alguien que en realidad no te importa nada…). También están en el cerebelo , nuestro principal órgano para conseguir que nuestros movimientos sean fluidos y controlados.

  • La euforia que puede sentir alguien es debida mayormente debida a que el etanol interfiere en las vías dopaminérgicas (la dopamina es un neurotransmisor con muchas funciones, pero normalmente podemos llamarla como la sustancia de la motivación y el placer ). Relacionado con esto, las vías dopaminérgicas de una región concreta de nuestro sistema nervioso (la llamada sustancia negra ) es la encargada de nuestro control motor fino (esta vía está jodida en los pacientes con Parkinson), así que ya sabéis por qué por ejemplo no podéis meter la llave en la cerradura cuando volvéis a casa.

  • El etanol inhibe la producción de la vasopresina , que es la hormona antidiurética . Se llama así porque cuando interactúa con sus receptores en unas células concretas de nuestro riñón, controla la permeabilidad de estas células al agua haciendo que se reabsorba por nuestro cuerpo, que no echemos más agua de la necesaria por la orina porque es una molécula muy valiosa para nosotros (antidiuresis = evitar la diuresis = evitar orinar). He aquí la explicación de que al beber alcohol tengamos que ir al baño más de lo normal y además, si os fijáis, la orina se hace cada vez más clara (porque hay más agua que disuelve los componentes).

  • Inhibe también algunas sustancias que el hígado usa para metabolizar algunas drogas, como las benzodiacepinas, barbitúricos y cosas así. Por esto, alcohol + barbitúricos = efecto prolongado de barbitúricos = efecto depresor del sistema nervioso central prolongado = vete despidiendo de la gente.

Si el consumo de alcohol es habitual podemos conseguir que el daño que las propias moléculas de etanol (y otras que luego veremos) hacen en nuestro cuerpo no pueda repararse y tendremos síntomas crónicos (hígado, corazón, hipertensión…)…

Pero bueno, que no cunda el pánico . El etanol no está por siempre en la sangre. Dando vueltas por nuestro cuerpo es inevitable que llegue al hígado , órgano que va a metabolizar el 90% de todo el alcohol en sangre (eso sí, a su ritmo). Un porcentaje muy bajo va a ser metabolizado por otros órganos como los riñones y pulmón, y también otra parte sale por nuestro sudor, orina y aliento.

Por muy raro que os pueda parecer al principio, el alcohol va a ser convertido a CO2 y agua . ¡Que me aspen! Sí, en esas dos moléculas. ¿Cómo se hace? Pues en el hígado tiene todo un arsenal de moléculas para tratar con sustancias que nos llegan y que puedan ser tóxicas . Entre ellas hay unas enzimas (proteínas que guían las reacciones bioquímicas) que se conocen como " alcohol deshidrogenasas ". Esta enzima oxida el etanol y resulta otra molécula que se llama acetaldehído . De CH3-CH2-OH pasa a CH3-CHO (lo que hace la enzima es permitir que otras moléculas le arranquen hidrógenos que luego usarán para hacer agua junto con oxígeno).
Hay otro método para metabolizar el alcohol pero se da más en gente que bebe mucho alcohol y de forma crónica (ya que el organismo tiene que echar mano de lo que pueda para combatir este tóxico), que es a través de un mecanismo ( citocromo P-450 ) que al final también oxida el etanol pero además quedan sueltas moléculas muy oxidantes (superóxidos, agua oxigenada…) que por sí mismas dañan el hígado que intenta lidiar con el alcohol. Esto provoca a la larga que el hígado esté hecho mierda: cirrosis hepática .

Pero bueno, no somos alcohólicos, así que en teoría nuestra alcohol deshidrogenasa puede manejar la situación ella sola pasando el etanol a acetaldehído. Aquí tenemos un problema gordo, shurs. Y es que el acetaldehído es peor que el propio etanol. Es 20 veces más peligroso y provoca cáncer ; y no, no hay modo de evitar que nuestro hígado no convierta el etanol a acetaldehído. Los aldehídos (los que tienen el grupo -CHO) modifican proteínas y van por ahí oxidando moléculas. El acetaldehído que se crea al metabolizar el alcohol es el responsable de casi toda la mierda que nos pasa al beber:

  • Echa a perder algunas hormonas y neurotransmisores. Por ejemplo la misma dopamina, noradrenalina… Esto puede provocar que pasemos de euforia a momentos de ansiedad y tristeza extrema.

  • Al modificar proteínas existe la posibilidad de que nuestro sistema inmune crea que algo no es nuestro y empiece una respuesta inmune contra ello.

  • Inhibe la alcohol deshidrogenasa (¿y ahora qué?)

  • Compite por su absorción con la mismísima vitamina B1 (la tiamina ). Esto es una putada mayor, porque la vitamina B1 es imprescindible para que muchas enzimas funcionen bien, sobre todo las que controlan nuestro metabolismo de los glúcidos (hidratos de carbono) y grasas . Esto nos jode bien por dentro, hace que no podamos absorber bien incluso otras vitaminas y con el tiempo podríamos tener problemas de depresión, amnesias, desnutrición extrema, diabetes, palpitaciones fuertes del corazón… Es común que los alcohólicos desarrollen beriberi o síndrome de Korsakoff.

Pero va, no os preocupéis que seguimos vivos y sobrios. El hígado , cuando está oxidando el etanol a acetaldehído, también está usando otra enzima ( acetaldehído deshidrogenasa ) para, a su ritmo, ir metabolizando también este cabrón. Esta enzima pretende eliminar el grupo aldehído (-CHO) y hace que el acetaldehído (CH3-CHO) pase a ácido acético (CH3-COOH), sí, ¡lo del vinagre!

El acético es ya más llevadero y para nuestro organismo es muy común en muchas vías metabólicas . Este ácido acético se va a incorporar a sus dos posibles destinos metabólicos: o se usa para formar grasa (esa barriga cervecera) o entra en el famoso ciclo de Krebs en todas las células del cuerpo (no solo ya en el hígado) en la que vamos a obtener de ella energía y va a quedarse finalmente en CO2 y H2O .

Para terminar me gustaría concienciaros de lo que nos jugamos cuando bebemos alcohol (todo esto está científicamente demostrado):

Beber moderadamente: riesgo de diabetes, infartos cerebrales silenciosos, aumenta el colesterol y los triglicéridos en sangre, problemas de coagulación, baja la presión sanguínea, aumenta la densidad mineral ósea, reduce el riesgo de algunas enfermedades (algo tiene bueno, pero con consumo muy moderado) como las piedras del riñón o la artritis reumatoide.

Beber crónicamente: desnutrición, anemia, cáncer (esófago, tráquea , colon…), hepatitis, cirrosis hepática, pancreatitis, gastritis, cardiomiopatía alcohólica, impotencia, atrofia testicular, múltiples enfermedades nerviosas (ataxia cerebelar, amnesia, alucinaciones, trastornos del sueño…) y psiquiátricas (de Wernicke, de Korsakoff, depresión, psicosis, irritabilidad, ansiedad…), gota, osteoporosis…

Todo esto sin hablar de lo que podría tener un niño cuya madre beba durante el embarazo

En fin… hay muchísimas más cosas sobre el alcohol, pero creo que esto es más que suficiente para alguien que no tenga formación en biología.

Hígado sano - hígado graso - hígado con cirrosis:

Test AUDIT :

  • Son 10 preguntas propuestas por la OMS para determinar si la cantidad de alcohol que tomas puede considerarse peligrosa.
  • Ve sumando los puntos de tus respuestas.
  • Se considera consumo peligroso a partir de 7 (mujeres) - 8 (hombres) puntos.
  • Valores a partir de 13 (mujeres) - 15 (hombres) sugieren inicio de dependencia al alcohol.
  • 20 o más puntos son típicos de dependencia física consolidada.
  1. ¿Con qué frecuencia consumes bebidas alcohólicas?
    Nunca (0 puntos. Salta a la pregunta 9)
    Una o menos veces al mes (1 punto)
    2 a 4 veces al mes (2 puntos)
    2 a 3 veces por semana (3 puntos)
    4 o más veces por semana (4 puntos)

  2. ¿Cuántas copas/vasos de bebidas alcohólicas (la misma o distintas) consumes un día típico cuando decides beber?
    1 ó 2 (0 puntos)
    3 ó 4 (1 punto)
    5 ó 6 (2 puntos)
    7 a 9 (3 puntos)
    10 o más (4 puntos)

  3. ¿Cómo de frecuente sería para ti tomar 6 o más bebidas alcohólicas en una ocasión?
    Nunca (0 puntos)
    Menos de una vez al mes (1 punto)
    Una vez al mes (2 puntos)
    Una vez a la semana (3 puntos)
    A diario o casi a diario (4 puntos)

  4. En el último año, ¿con qué frecuencia crees que has sido incapaz de parar de beber una vez que habías empezado?
    Nunca (0 puntos)
    Menos de una vez al mes (1 punto)
    Una vez cada mes (2 puntos)
    Una vez cada semana (3 puntos)
    A diario o casi a diario (4 puntos)

  5. En el último año, ¿cuántas veces has fallado en tus planes u obligaciones por causa del alcohol?
    Nunca (0 puntos)
    Menos de una vez al mes (1 punto)
    Mensualmente (2 puntos)
    Semanalmente (3 puntos)
    A diario o casi a diario (4 puntos)

  6. En el último año, ¿con qué frecuencia has olvidado hechos del día anterior por la bebida?
    Nunca (0 puntos)
    Menos de una vez al mes (1 punto)
    Mensualmente (2 puntos)
    Semanalmente (3 puntos)
    A diario o casi a diario (4 puntos)

  7. En el último año, ¿con qué frecuencia has bebido alcohol en ayunas para recuperarte de una noche de gran ingesta?
    Nunca (0 puntos)
    Menos de una vez al mes (1 punto)
    Mensualmente (2 puntos)
    Semanalmente (3 puntos)
    A diario o casi a diario (4 puntos)

  8. En el último año, ¿con qué frecuencia te has arrepentido después de haber bebido?
    Nunca (0 puntos)
    Menos de una vez al mes (1 punto)
    Mensualmente (2 puntos)
    Semanalmente (3 puntos)
    A diario o casi a diario (4 puntos)

  9. ¿Alguna vez alguien ha resultado herido (o tú mismo) como resultado directo de que tú hayas bebido?
    Nunca (0 puntos)
    Sí, pero no en el último año (2 puntos)
    Sí, en el último año (4 puntos)

  10. ¿Algún familiar, amigo, médico o profesional sanitario se ha preocupado o te ha sugerido alguna vez que deberías al menos beber menos?
    Nunca (0 puntos)
    Sí, pero no en el último año (2 puntos)
    Sí, en el último año (4 puntos)

CURIOSIDAD por parte del shur @ JM. :

En primer lugar aclarar que la resaca se produce por acumulación de aldehído, ya que las deshidrogenasas de aldehído generalmente son bastante más lentas que las de etanol.

Ancestralmente no existían las bebidas alcohólicas pero aún así necesitamos el aparato catabólico de los alcoholes simples porque se producen como subproducto residual en muchas de las rutas metabólicas de nuestra microbiota intestinal. Aunque fuese poco, ese alcohol había que eliminarlo para que no se acumulase.

Se han identificado hasta 5 loci autosómicos que codifican distintas isoenzimas para la ADH (Alcohol deshidrogenasa en este caso, no confundir con vasopresina) y 4 loci para isoenzimas de la ALDH (Aldehído deshidrogenasa), cada una de las isoenzimas presentando también multiplicidad alélica, por lo que tenemos decenas de combinaciones distintas.

Sin embargo, algunos de los alelos presentes no son funcionales o tienen una tasa de expresión bajísima, por lo que estas personas son intolerantes al alcohol. Esto se considera un mecanismo de protección contra el alcoholismo, ya que el afectado tenderá a abstenerse (Sin embargo esto no quita que no haya masoquistas que aún así se emborrachen, haciéndose polvo).

Y al contrario, algunos de estos alelos tienen una gran especificidad, mayor velocidad de reacción y una mayor tasa de expresión. Estas personas comúnmente se dice que tienen buen saque, ya que pueden aguantar mayores cantidades de alcohol sin caerse.

Aquí es donde comienza la curiosidad histórica donde confluyen el alcohol, la genética de poblaciones, la cultura y la presión ejercida por las enfermedades. Una historia contada por mi profesor de Fisiología Animal y de la que no he conseguido encontrar ninguna referencia. Pero la cuento igual porque considero a mis profesores fuentes válidas (Realmente no a todos, pero a este sí ).

En la Edad Media la única plaga no fue la peste bubónica sino que, debido a las malas condiciones higiénico-sanitarias de la época, era bastante frecuente que los depósitos de agua de los núcleos urbanos europeos estuvieran en condiciones deplorables y contaminados con todo tipo de patógenos, por lo que las epidemias eran frecuentes y en cuestión de semanas un único pueblo se podía ir a la puta. La gente no sabía qué eran las bacterias ni que existían los antibióticos, todo era “obra de Dios” y el concepto de profilaxis simplemente no existía.

Ahí es cuando entra en juego el mejor amigo del hombre. Es bien sabido que la típica persona medieval pasó a la historia con una jarra de cerveza en la mano, o una copa de vino si era de un estatus superior. Sucede que el etanol es un excelente antimicrobiano y mantiene a raya la mayoría de los patógenos. Debido a ello las personas que consumían la mayor parte de sus líquidos de fuentes etílicas tenían menos enfermedades y consecuentemente menor estilo de vida y mayor probabilidad de sobrevivir y tener más descendencia. Y aquí es donde entra en juego la ADH y la ALDH, ya que quienes tenían alelos que metabolizan el etanol de forma ineficiente no podían permitirse pasarse el día bebiendo.

Y así nos dejaron una herencia que disfrutamos hoy en día: La capacidad de poder beber mucho más que en otras zonas geográficas. Realmente en Europa se produjo un cuello de botella genético favoreciendo las versiones más activas de la ADH y la ALDH.

Ahora te preguntarás: ¿Y qué sucede con Asia? En Asia también existían plagas.

En efecto, pero en Asia tradicionalmente se tiene la costumbre de hervir el agua para hacer té. Si hierves el agua durante cierto tiempo eliminas a los patógenos. Por ello los asiáticos se quedan KO con un par de copichuelas de sake, ya que genéticamente son intolerantes al alcohol. Nunca le deis ron o ginebra a vuestro amigo el chino si no queréis acabar la noche acompañándolo en el hospital con la vía puesta.

Así que sí: Los europeos actuales somos descendientes de borrachos.